Calado tradicional

El próximo día 23 de marzo empieza en la Escuela de Patrimonio de Nájera la cuarta edición de Proyectar la Memoria, el taller sobre intervenciones en el patrimonio histórico- Cultural Iberoamericano (pincha aquí para ver programa completo). En esta nueva edición se va a abordar, entre otros temas, el paisaje cultural del vino y el viñedo, tomando como ejemplo y referencia el caso de La Rioja.
Entre las diferentes actividades de este seminario se va a presentar una exposición sobre diferentes trabajos llevados a cabo por estudiantesde la Escuela de Arquitectura de últimos cursos sobre el barrio de las bodegas de San Asensio y sobre propuestas para su intervención.

El tema de los barrios de bodegas y de como marcar pautas de intervención en los calados es complejo. A las dificultades técnicas de su intervención, tenemos que unir la abundancia de elementos y tipologías. El volumen de este patrimonio en La Rioja nos obliga necesariamente a tener que plantear soluciones viables en el tiempo, en el espacio y, también, en el presupuesto.
La Escuela de Arquitectura de la Universidad Politécnica de Madrid, tomó el caso de los calados como tema para el desarrollo de proyectos de conservación y, fruto de estos trabajos, se ha podido avanzar tanto en el conocimiento e inventario de los calados de la localidad de San Asensio (La Rioja. España), como en algunas estrategias de intervención. En el seminario, y a través del taller Patrimonio, Paisaje y Vino, se abordará de nuevo el problema con la colaboración de nuevos especialistas.
Una de las cuestiones que se plantean es qué hacer con este ingente patrimonio, qué usos se pueden recuperar y que usos nuevos se pueden implantar que mantengan un diálogo con su origen. Encontrar un adecuado equilibrio será un factor decisivo para su futuro. La tarea no es sencilla, pero poco a poco vamos reflexionando y apuntando soluciones.
Probablemente estemos todavía lejos de tener soluciones definitivas, pero el esfuerzo de estudio, análisis, ordenación y planificación irá sin duda poco a poco dando resultados. Lo importante es ir trabajando rigurosamente. Y ser conscientes de la responsabilidad que todos (técnicos, administraciones y población local) tenemos a la hora de preservar nuestro patrimonio para las futuras generaciones.